Intentando comprender de que se trata el aprendizaje dialógico he revisado algunos textos y la aproximación que mejor comprendí fue la de Álvarez Álvarez (2013) que define el aprendizaje dialógico aquel que considera que aprendemos a partir de la interacción comunitaria con otras personas generando acuerdos intersubjetivos entre los participantes. Así mismo argumenta que lo fundamental en su definición para aprender se necesitan un gran numero de interacciones y lo mas diversas posibles.
En cuanto a la
aplicación de este paradigma en la educación según Fernandez-Cardenas (2020) los
estudios sobre educación dialógica buscan llevar a cabo investigaciones acerca
de como los sistemas educativos pueden ayudar a privilegiar las voces de los
estudiantes, como un modo de interactuar con las voces de los maestros y del
currículo.
Y como en todo dialogo se plantea una pregunta: ¿Las actividades en grupos pequeños que promueven la interacción de los estudiantes y la solución conjunta de problemas lleva a la construcción del conocimiento?
Para ello debe ser
imprescindible establecer las reglas de la interacción, teniendo en cuenta como
lo menciona en el texto la ética de la creación de un espacio dialógico en el
que dos o mas voces puedan expresarse sin pretender silenciarse entre sí.
Teniendo en cuanta que el conocimiento por adquirir es científico y este no es un echo objetivo, sino los acuerdos de lo que se considera científico y los problemas abordados desde ciertos paradigmas de la investigación; por lo tanto, es necesario conocer la historia de la conversación de una disciplina y tener la capacidad de insertarse en esa conversación como parte de una comunidad con valores propios, como la capacidad de resolver problemas. Bajo este concepto destaco las limitaciones del estudio de Chig-Chiang (2020) donde los profesores de la escuela donde se lleva a cabo la investigación están poco familiarizados con el paradigma dialógico y la aplicabilidad de este se ve fuertemente limitado en la enseñanza de ciencias exactas donde no se trata de opiniones o de posicionamientos, que comentare más adelante, sino de razonamiento lógico.
Se considera la teoría de Bajtín (1982) con cuatro aspectos: secuencialidad, posicionamiento, pluralidad e historicidad para desarrollar la aplicabilidad de los conceptos en la practica educativa.
La secuencialidad es la base de la construcción de intersubjetividad. Los participantes deben atender a los enunciados previos mediante un sistema de turnos para construir una comprensión mutua, utilizando recursos semióticos como gestos para organizar el habla y participación de manera coherente.
El posicionamiento siendo clave para entender la construcción del dialogo se refiere a que cada replica expresa una posición del hablante susceptible de ser contestada y con respecto a la cual se puede adoptar otra posición.
La pluralidad se refiere a las distintas maneras de expresión del dialogo pudiendo incluso utilizar humor o sátira, con la intención de provocar o poner en prueba la verdad.
Por ultimo la historicidad se enfoca en la evidencia de que cuando hablamos, inscribimos nuestros géneros discursivos históricamente conformados. El conocimiento es una conversación histórica en el contexto de una disciplina académica. Las interacciones se basan en fuentes y retoman los términos de la conversación desde donde fueron tomados o expresados por primera vez.
Referencias:
Álvarez Álvarez, C., González Cotado, L., & Larrinaga Iturriaga, A. (2013). Aprendizaje dialógico: una apuesta de centro educativo para la inclusión. Tabanque: revista pedagógica, (26), 209-224.
Fernández-Cárdenas, J. M. (2014). El dialogismo: Secuencialidad, posicionamiento, pluralidad e historicidad en el análisis de la práctica educativa. Sinéctica, 43, 183–203.
Ching Chiang, L.-W. C., & Fernández-Cárdenas, J. M.
(2020). Analysing dialogue in STEM classrooms in Ecuador: A dual Socioeconomic
context in a high school. Journal of New Approaches in
Educational Research, 9(2), 194–215.
Comentarios
Publicar un comentario